maternidad_ohmymum

Hay muchas cosas que nadie te cuenta antes de enfrentarte a la maternidad. Tienes a tu propia madre, abuelas, amigas, conocidas….pero realmente hay muchas cosas con las que te encuentras de sopetón y nadie te había avisado. ¿Cómo es posible?. Pero…¡Si son cosas importantes y son cosas que generan unos sentimientos brutales!. ¿Por qué nadie te lo contó?. Pues yo lo voy a contar. Lo bueno y lo malo.  Y que cada una luego lo viva a su manera.

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1. La depresión post parto. Este tema lo tocaré con respeto y cautela puesto que yo no lo viví. Hay mucha información al respecto y os recomiendo que busquéis algún artículo si vais a ser mamás para estar preparadas puesto que debe ser durísimo.

En mi caso no lo llamaría depresión (tendré que preguntarle al papá de las criaturas…) sino simplemente las hormonas revolucionadas volviendo a sus ser pero el caso es que la semana después de dar a luz a mis dos hijos lloraba por cualquier cosa. Buena o mala. Lloraba de felicidad y lloraba de emoción pero me encontraba bien, era un llanto incontrolado, como nervioso. ¿Alguna en la sala con llorera post-parto?.

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2. La baja maternal. Vas a estar 4 meses (si tienes suerte, alguno más) con tu bebé dedicándole todo tu tiempo, conociéndoos, adaptando rutinas, dando paseitos, intentando poner alguna lavadora y comer algo sano. Todo eso perfecto, pero nadie me había hablado de la soledad durante la baja maternal. Tu vida cambia radicalmente pero la de los demás sigue su misma rutina así que después de las visitas de rigor empiezas a pasar mucho tiempo sola con el bebé. Es intenso y apasionante pero también hay momentos duros, complicados, sobre todo con el primer hijo porque eres novata en TODO y aunque el instinto se pone las pilas…..aaaaamiga, hay cosas para las que hace falta apoyo como es el caso de los cólicos que os contaba el otro día o cosas mucho más sencillas pero que se convierten en necesidad como tomar un café con alguien o charlar de cosas que no sean productos de puericultura, lactancia materna o cómo echa mejor los gases tu bebé.

Lola_Flickr
Lola_Flickr

3. Tu hijo te conoce, tú conoces a tu hijo: Esto es maravilloso, un milagro. Tu bebé te conoce, sabe como es tu voz, le gusta cómo hueles y que le abraces. Es increíble cuando sabes lo que le pasa…cuando sabes si es llanto de hambre o de mimos. Es algo que sucede de forma natural y ese vínculo que ya existía antes de nacer se fortalece cada día.

4. Las primeras veces. Hay tantas «primeras veces» cuando eres madre y tantas dudas y tanto miedo y tanta emoción…Miedo ante la primera vez que tu hijo llora durante mucho tiempo y no sabes cómo calmarle,  la primera vez que le bañas,  la primera vez que usas el saca-mocos,  la primera vez que se despierta con los ojos pegados y tienes que ponerle un colirio,  la primera vez que te dicen que no está ganando peso….La mayoría de las veces salimos airosas de estas primeras veces, (porque somos madres), pero alguna vez flaqueamos y la impotencia que sientes te llena de tristeza y de inseguridad. Mi consejo: relájate e intenta disfrutar de esas primeras veces. Eres su mamá y nadie-nadie-nadie lo va a hacer mejor que tu.

Hay otras primeras veces que se te quedan grabadas de por vida y ante las que el corazón late como nunca: La primera vez que te sonríe, la primera vez que te dice Mamá, la primera vez que se conocen dos hermanos, la primera vez que consiguen hacer algo solitos, la primera vez que intuyes un gesto tuyo en ellos…son emociones únicas que vas a vivir así que….¡¡¡atenta y disfrútalas, las malas noches se olvidan en cuanto vives un momento así!!!.

Nicolás Fuentes_Flickr
Nicolás Fuentes_Flickr

5. No te despistes y no te abandones: En mi caso, soy coqueta a mi manera pero no es algo que sea prioritario. Cuando llega un bebé a casa es fácil caer en comer cualquier cosa y rápido, es fácil no arreglarse y estar cómoda, es fácil no ponerse colorete. No lo hagas, no te despistes y sigue queriéndote y poniéndote guapa. Ya se que es complicado al principio saber si te metes a la ducha cuando duerme o no tu bebé pero…tienes que hacerlo por tu salud mental, sigue siendo tú misma y saca un ratito para ti, para ponerte cremas, para ponerte colorete y sonreir al espejo. Tú eres importante. No te hablo de una sesión spa (todo llegará) pero si de un ratito de relax aunque sea con el cuco junto a la puerta del baño. Si llora no vas a tardar en salir y no pasa nada.

Juan Felipe Rubio_Flickr
Juan Felipe Rubio_Flickr

6. Hay cosas que no se hablan con tu pareja antes de verte en el dilema. Es imposible haberlo hablado absolutamente todo con el papá de las criaturas y aunque haya una buena comunicación y una misma filosofía de vida, surgen cosas que nunca se comentaron y que hay que decidir cuando el bebé ya está aquí. ¿Verá la televisión o no?, ¿se lo dejarás a tus suegros un fin de semana?, ¿si es niña, le pondréis pendientes?, ¿si no conseguís que se duerma utilizaréis el método estivil?, ¿si no entra en el cole que queréis, tenéis un plan B?. A veces son detalles sin demasiada importancia y otras veces cosas que marcarán de por vida a vuestro hijo. Cariño, respeto y comunicación. Hay que hablarlo todo. Siempre.

7. Cada uno tiene una manera de relacionarse con su hijo. Que seáis pareja y que seáis los padres del bebé no quiere decir que vuestro vínculo con él sea igual. Yo al principio me enfadaba porque me parecía que mi chico no jugaba lo suficiente con la pajarita hasta que me lo dijo bien claro: «yo disfruto estando con ella de otra forma diferente a la tuya.». Y qué razón tiene…y lo que nos cuesta a las madres (o a mi) darnos cuenta de que no hay sólo una manera de hacer las cosas y no por ello están mal.

Y tu, ¿qué cosas viviste al ser mamá que nadie te había contado?.

¡Feliz fin de semana!

33 Comentarios

  1. Maite - Everyday un rato 10/04/2015 at 09:21

    Hola Belén!

    Yo ya digamos que toda esta etapa la tengo pasada y lo veo como con mas perspectiva ;) Pero si me pongo en la piel de una mama primeriza de nuevo, es todo a veces tan abrumador…

    Yo fuí muy afortunada porque nunca sentí esa soledad de la que hablas, en mi familia son un poco «tribales» y siempre había alguien para echar una mano o darme un abrazo. Eso para mi es fundamental (mis hijos se llevan 1 año) aunque a veces me costaba, por que parece que si no eres capaz de manejar todo tú sola eres menos valida.

    Y respecto a lo de las distintas maneras de relacionarse con los peques, eso lo llevo fatal, será que soy muy gobernanta, pero siempre me quejo de que mi marido no juega lo suficiente con ellos.

    Un abrazo

    Maite

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 09:26

      Veo que no soy la única Mamá-Oso y que siempre creemos que la mejor forma de hacer las cosas es la nuestra :-). Sólo un año de diferencia los peques? maaaaadre mia, que intenso!!!! Un besazo y gracias por comentar!

      Responder
  2. Ana Mia 10/04/2015 at 09:26

    Me siento totalmente identificada, un muy buen post.

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 09:27

      Mil gracias Ana! Un abrazo

      Responder
  3. BeaChan 10/04/2015 at 09:29

    Ay Belen!!! Qué bien que escribas de estas cosas… yo soy un mar de dudas!!! Cuando sea primeriza creo que te voy a dar mucho la lata… ; p

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 09:31

      No te preocupes por nada! lo harás bien cuando llegue el momento! es sólo que es tan brutal que hay cosas que te pillan de sopetón! jajajaja. Tu pregunta todo lo que quieras!! un besazo

      Responder
  4. Almu_Acros (@Almu_Across) 10/04/2015 at 09:36

    Yo también lloraba por todo, lloraba embarazada y recién parida, son las hormonas, embarazada tienes un subidón y recién parida un megabajón, es normal, lloraba a la semana de vida de Saioa, porque la semana pasó demasiado rápido, lloraba al leer todas las notas que nos enviaron al hospital, lloraba al ver fotos, lloraba al ver las noticias, lloraba hasta por ir al baño jajajaja. Ahora no fíjate!!! Que no tiene nada que ver con la depresión post parto, una amiga la tuvo y fue horrible para toda la familia, ella rechazaba al bebé y a la vez se sentía fatal por ese rechazo, han pasado 5 años y la pobre no se lo perdona, pero no es culpa suya

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 09:43

      Otra llorona! jajajaja! es flipante verdad? Por eso decía que el tema de la depresión lo tocaba con cautela porque me parece algo tremendamente duro y complicado. Espero que tu amiga mire hacia adelante y sonría! Un abrazo, guapa!

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    2. olga 10/04/2015 at 10:06

      Sabes una cosa Almudena? hace no mucho, un psicólogo especializado en atender familiares en desastres y accidentes me comentó que una vez que somos madres, nos convertimos en personas mucho más empáticas y sensibles. Yo también lloraba con las noticias y reconozco que mi umbral de la sensibilidad ha bajado considerablemente…Como ves, todo tiene una explicación.

      Responder
  5. olga 10/04/2015 at 10:04

    ay la depre post parto… Yo estuve 15 llorando después de dar a luz. Mi problema fueron hormonas revolucionadas y un dolor insufrible por la lactancia que abandoné a la semana más o menos. Muy sola es cómo me sentí en aquel momento sin ningún tipo de guía con el tema del pecho. Cuando mi madre se marchó después de una semana, perdí la poca seguridad que me quedaba y pensé que no sería capaz de salir adelante. Luego, todo cambia de perspectiva y por fortuna soy una persona muy autosuficiente y segura de mí misma, pero el principio fue muy duro…

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 10:22

      Todas lo pasamos mal al principio. Se empeñan en mostrar únicamente el lado bueno, que está muy bien y es precioso, pero hay sombras también, sobre todo esos primeros días que comentas. Ser madres nos hace empáticas, fuertes y superpoderosas!!!!

      Responder
  6. Marisa Peral 10/04/2015 at 10:50

    La verdad es que siempre nos cuentan las cosas buenas y quiza yo también lo hice, no lo recuerdo. Pero también creo que sirve de poco contar cada mal momento antes de que llegue porque cada uno es diferente, cada una de nosotras también lo somos y el mismo problema con cada hijo tambié es distinto.
    Creo que el instinto nos hace reaccionar y sabemos salir airosas de cada situación.
    Sólo hay un par de cosas con las que estoy como tú, las lloreras sin motivo y la soledad, los días tan largos sola con vosotros porque en ese sentido tuve poca ayuda.
    Precioso post cariño, un beso enorme y perdón por no contarte las cosas «buenas y malas» de la maternidad que seguiras descubriendo durante toda tu vida.

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 11:05

      Uy, lo que me faltaba! que me pidieras perdón! Me contaste lo necesario! Lo demás hay que descubrirlo con cada hijo!. Deberíamos hacer un grupo anti-soledad en la baja maternal :-)
      Te quiero

      Responder
  7. Alba 10/04/2015 at 11:16

    Me ha gustado mucho el post Belén! Lo tendré en cuenta cuando llegue el día y creo que también te haré unas cuantas preguntas… ;)
    Un beso enorme

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 11:21

      Mil gracias Alba, no sabes la ilusión que me hace que quienes me conocéis de verdad entréis, me leáis y os animéis a comentar. Se que eres anti 2.0 y te debo un achuchón!

      Responder
  8. hellomarielou 10/04/2015 at 12:57

    Hola Belén!
    Pues a mi nadie me dijo que me convertiría en una miedosa, ahora me da miedo todo! Que le pase algo en la guardería, que se atragante, que se me escape en la calle y lo atropelle un coche, que me pase algo a mí y no tenga a su mami, miedo a que tenga miedo, a que no sea feliz, a que le falte algo. Ahora hecho la vista atrás y me veo hasta temeraria…no me daba miedo nada (desde luego mi madre lo tuvo que pasar fatal conmigo), pero ahora…tengo mucho MIEDO!!!
    Un beso!!

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 18:15

      Que curioso! supongo que es fruto del amor, tener miedo a que la personita a la que quieres sufra. Yo soy bastante miedosa de siempre así que…no noté diferencia ;-) un besazo y gracias por estar siempre!

      Responder
  9. Sonia - Pacto de Tres 10/04/2015 at 13:49

    Me encantó Belén (ya no es novedad). Como Maria Luisa yo también me he vuelto más miedosa. La maternidad me ha enseñado a ser más expresiva con la manifestación de los sentimientos puesto que nunca he sido muy dada a besos, abrazos ni achuchones y ahora soy bastante más cariñosa. ¡¡Y qué decir de la primera vez que llora por tu culpa!! Por una regañina, un grito a destiempo…

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 18:16

      Claro que si Sonia! Besos y achuchones todo el rato! los necesitan y a nosotras nos alimentan! un besazo, seguidora fiel :-)

      Responder
  10. sailoes 10/04/2015 at 14:14

    Un post genial Belén!. Te cuento algo por lo que estoy pasando y así, os aviso a las que tenéis niños más pequeños.
    Lo que no me dijo nadie es que crecían muy, muy rápido, que notas como en nada de tiempo ya no tienes un bebé, y que en menos todavía, tu niña se convierte en una jovencita guapísima con las hormonas revolucionadas que insiste en alisarse el pelo todos los viernes… y otra que también está dejando de ser «tu pequeñaja», y que se va una semana de campamento y vuelve diciéndote, que solo me echó de menos la primera noche, que el resto no se acordó mucho de mí :(
    Tengo que decir, que también tiene sus cosas buenas, pero no dejo de pensar que como pasa tan, tan rapido el tiempo, en nada me dicen «Chao mami, que me voy de casa».

    Responder
    1. belén 10/04/2015 at 18:18

      Madre mia Estela…me da un miedo la etapa en la que estás…los problemillas de ahora no son nada comparado con lo que vive un adolescente. Tendré que hacer algún curso! Un besazo y te tendremos de gurú de la adolescencia en unos años!

      Responder
  11. Mary Galou 12/04/2015 at 10:21

    ¡Genial el post, Belén! A mi el tema de la depresión postparto me pilló desprevenida completamente, porque al llamarla «depresión» parece algo muy fuerte y jamás hubiera pensado que pudiera pasarme.

    Yo tampoco diría que tuve «una depresión» pero sí recuerdo lo mal que lo pasé porque Isabel no comía bien. Estuvo los 3 primeros días ingresada en otro hospital que sí tenía UVI infantil y no pude darle el pecho hasta que me dieron el alta. Resultado : nunca comió bien del todo y pronto tuvimos que pasar al biberón. ¡Ahora creo que tuvo más que ver el estrés que los biberones que le dieron en el hospital! Pero claro, con las hormonas del momento te parece que es culpa tuya y lo pasas mal. Y hay tantas cosas que pueden resultar en la misma sensación cuando llega un bebé a casa …

    Un besote :)

    Responder
    1. belén 12/04/2015 at 21:35

      Guapa! Pues si, a veces el estres y la angustia se lo pasamos a ellos sin querer, son sensibles y acaban de llegar! Un beso enorme y gracias por contar tu caso!

      Responder
  12. alba 15/04/2015 at 13:59

    Mi niña tiene un mes y medio. Y me he sentido identificada. Me gusta que me cuenten las vivencias no tan buenas, asi se que no estoy sola.

    Responder
    1. belén 15/04/2015 at 16:07

      Gracias por leerme Alba, claro que no estás sola. Hay momentos complicados, tu peque aún tiene un mes y medio!!! Muchísimo ánimo, paciencia, disfruta de lo bueno y si necesitas ayuda, pídela y acude a las redes, ya ves que somos muchas mamás online! un abrazo

      Responder
  13. Indio Ttipi 15/04/2015 at 19:54

    Me ha encantado.
    Esa parte de la soledad… ay la soledad…y que nadie a tu alrededor entiendera que te puedieras sentir sola, teniendo al amor de tu vida a tu lado casi 24 horas al día…Y eso, que tuve la suerte de tener clases de lactancia y post parto (hipopresivos) en mi ambulatorío, y pude compartir todo con otras madres en la misma situación (sin olvidarme de otras 2 amigas que tuvieron hij@s con 6 semanas de diferencia entre las 3).
    En cuanto a abandonarme, tengo que confesarlo, cuando mi Indio Ttipi se dormía, yo me metía a dormir también. Prefería no tener ojeras naturalmente, por haber dormido, a maquillarmelas. ;)
    Llevo un tiempo siguiendote en la penumbra, pero este ha sido el momento de decirte gracias por hacerme ver que lo que yo sentía.
    Muxu bat desde el Norte del Norte.

    Responder
    1. belén 15/04/2015 at 20:35

      Muchísimas gracias por comentar, Aitziber! Todas hemos tenido, de una u otra forma, ratitos de soledad a pesar de tener 24h a nuestro bebé con nosotras.Eres de las mías, mejor dormir que maquillar :-))) y…he echado un vistazo a tu blog, a tu proyecto. ME gusta hacerlo siempre que tengo un comentario nuevo en el que se desprende cariño e interés. 2-3 post a la semana creo que es perfecto, así lo hago yo. Lunes-miércoles y viernes, puntual, para tener una rutina y un orden. Te sigo desde ya, me encanta la decoración y creo que nos enseñarás cosas chulas!
      Muxu bat desde Madrid con amor al Norte.

      Responder
  14. Irene 15/04/2015 at 20:30

    Mi bebita tiene 8 meses y medio y me siento super identificada con tu post. Yo sigo llorando por todo y me sentí muy muy sola al principio. Muchísimas gracias por tu post!

    Responder
    1. belén 15/04/2015 at 20:38

      Hola Irene! Pues sigue llorando!! no pasa nada, se pasará, ya lo verás!!! y lo de la Soledad….hay que buscar solución siempre, alguna amiga, algún grupo de lactancia…Gracias a ti por leerme, compartir tu experiencia y comentar. Espero leerte por aquí otro día! Un besazo

      Responder
  15. airun 16/04/2015 at 00:41

    4 meses de baja maternal y soledad? Yo llevo así 18 meses y aún me faltan unos cuantos. Y no todos tenemos la propia madre, ni abuelas, amigas si pero que trebajan y con niños y poco tiempo pueden sacar. Encima te toca oír el típico: Que bien vives sin trabajar. Peeerdooonaa? Muchas de las que dicen eso no aguantarian ni una semana la vida que se lleva en mi lugar, pasas a un tercer plano total y eso que ni me queda tiempo ni de mirarme al espejo, ni coloretes ni leches y limpiar el piso como los gatos a trocitos y de vez en cuando. Es muy sencillo tener un niño y a los cuatro meses soltarselo a las abuelas o en una guardería. Aún me toca aguantar el escuchar réplicas cuando digo que me costaría muchísimo decidirme tener otro hijo. La verdad que es complicado criar a un niño sola, si no fuera por mi marido que me da un respiro cuando está en casa en fin de semana… Pero yo estoy contenta con mi niño y no lo cambiaría por nada. Lo que estoy harta es de la gente que habla demasiado y se permiten decir cosas tipo: No seas exagerada que no es para tanto, yo tengo dos y me apaño. Claro que te apañas a las ocho de la mañana te los recoge tu madre y hasta las seis de la tarde no los ves, les das la cena (pures que te ha dado hechos tu suegra) los bañais entre los dos y a las ocho y media están durmiendo. No te fastidia! El mío es de mal dormir, antes de las doce de la noche no se duerme, y duerme conmigo en la cama porque si no no hay forma que duerma dos horas seguidas, a las ocho en pie a las tres siesta de media hora (si me acuesto con el si no ni eso) y hasta las doce fiesta! No me separo de el en 24horas. Pero bueno algún día llegará cuando me de tiempo de mirarme al espejo y ponerme el colorete. Entonces supongo que tirare en falta las 24 horas non stop con él.

    Responder
  16. Anuska 16/04/2015 at 07:59

    Que grandes verdades, gracias por hacer ver que no todo es de color de rosa en la maternidad pero tampoco somos bichos raros por estar tristes y agotadas ya que es un gran cambio y por suerte o desgracia pasamos muchos ratos solas y nadie lo vive como uno misma.
    Yo añadiría un punto más en el que intervienen las familias, por un lado las yayas que todo lo saben y te dicen como hacer las cosas por experiencias suyas y cuando cuentas que el pediatra te ha dicho lo contrario (por que todo ha cambiado) siguen en sus trece y por otro la diferencia entre tu família y la política, que grandes diferencias con las formas de la familia de tu pareja… Eso añadido a tu cansancio y duro aprendizaje es una gran montaña.
    Hay que llenarse de valor y decir lo que no te gusta para evitar conflictos.
    Por último decir: ánimo a todas que somos marichachicojonudas :)

    Responder
  17. OPI 12/05/2016 at 18:03

    Hola! Yo me he vuelta más miedosa, pero no ha salir y eso. Antes practicaba deportes extremos y ahora me da miedo, no me siento cómoda y mis amigos y marido, como que no lo comprenden. Es normal?

    Responder

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