crianza_ohmymum
Fotografía realizada por Jorge Bañobre

Durante un tiempo me sentí mala madre. Si, lo sentí así porque lo que me rodeaba, lo que leía y lo que se suponía que tenía que hacer no era lo que estaba haciendo con mis hijos.

Cuando nació Amaya coincidió con un boom de la tendencia de crianza con apego y todo parecía indicar que no formábamos parte de esto, ni de la corriente pro-lactancia materna, ni del porteo como método para llevar al bebé, ni del colecho como sistema de dormir.

No di el pecho a ninguno de nuestros hijos, no les hemos porteado, no hemos practicado colecho de manera continuada (sólo esporádicamente) y los dos han ido a la guardería antes de cumplir el año. 

A los dos les queremos más que a nada, los dos son niños felices y sanos, (salvo los mocos que todos traen de serie), y nosotros somos padres normales. Buenos padres.

Con lo que peor lo pasé fue con el tema de la lactancia materna. Al quedarme embarazada de Amaya no tenía duda: si podía darle el pecho se lo daría. El parto fue por cesárea (que por lo que tengo entendido es motivo de que la leche tarde un poco más en subir) y no conseguí darle el pecho. En el hospital, las enfermeras se limitaban a preguntarme «¿ya le has puesto al pecho?, es que si tardas no se va a enganchar.» Y si, claro que la ponía, pero como no había nada de nada de leche pues se cogía unas rabietas de aupa. El vaivén de enfermeras y pediatras con diferentes «métodos» fue constante durante el ingreso: «Si le pones chupete no se va a enganchar al pecho», otra: » Si llora ponle el chupete, mujer, que alivia», otra: «si se acostumbra al biberón no querrá teta así que….tu verás». Una tras otra me iban «animando» y «aconsejando». No voy a echar la culpa a todo esto, al final la que decide eres tu misma.

Me pasé dos meses intentando dar el pecho con una rutina agotadora: pongo a la peque al pecho_ no quiere_le doy biberón_me pongo el sacaleches y así sucesivamente cada 3-5 horas. A penas sacaba 60ml en todo el día pero al menos lo estaba intentando. A los dos meses dejé la máquina infernal y dejé de hacer sufrir a Amaya.

Con Mateo no tuve ninguna duda: en reanimación de la segunda cesárea pedí que no se olvidaran de darme la pastilla para que no me subiera la leche. Y punto.

Creo que dar el biberón, en nuestro caso, nos ha hecho más cómplices a los dos en la alimentación de nuestros hijos. Nos hemos ayudado y apoyado y ambos hemos disfrutado de ese momento tan especial.

crianza_ohmymum

Ya no me siento mala madre. De hecho, (salvando las distancias con la mía), soy la mejor madre del mundo para nuestros hijos y mi pareja es el mejor padre para nuestros hijos. He leído, he buscado referencias y mi conclusión es que la crianza no entiende de métodos. La crianza es la manera en la que naturalmente decides con tu pareja criar a tus hijos en función de lo que crees que es lo mejor para ellos y con lo que te sientes mejor.

Con el tiempo me he dado cuenta de que SI practicamos la crianza con apego. Queremos a nuestros hijos y respondemos a sus necesidades con cariño y fomentando que desarrollen su autoestima e independencia.

A veces dormimos con ellos en nuestra cama, les abrazo constantemente, les digo que les quiero y lo que hacen bien, también les regaño, juego con ellos, intento que prueben todo tipo de alimentos (esto es complicado…) y me preocupan su círculo de amigos, su cole, la guarde…ellos básicamente, como a cualquier madre.

crianza_ohmymum

Hace tiempo que dejé de dar explicaciones y nunca he juzgado a otras mamás por hacer las cosas de diferente manera a la mía. Ser mamá merece un respeto y si una cree que lo mejor es dar el pecho, que se lo de donde necesite, y si otra mamá decide que el biberón es la mejor forma de alimentar a su bebé,  pues adelante.

Ser padres no es nada fácil. Cada uno tiene que encontrar su manera de serlo pero no olvidéis una cosa: Cada padre y madre es único y los mejores para sus hijos.

¡Feliz miércoles!

19 Comentarios

  1. Marta González 21/01/2015 at 10:03

    Estoy contigo 100%, cada padre/madre lo hace lo mejor que sabe, yo no critico el colecho, ni la lactancia materna, yo por suerte pude darle el pecho, pero lo alternaba con biberón y en cuanto me incorporé al trabajo deje de dárselo, y sin problema. También me la como a besos a todas horas soy hasta pesada, jaja!

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    1. belén 21/01/2015 at 10:05

      estoy contigo Marta, cada uno lo hacemos lo mejor que podemos. Cuando nacen no vienen con instrucciones!!! un beso grande!

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  2. Angela Morales 21/01/2015 at 10:34

    Me ha encantado el post. Yo fui mamá muy joven, la mayor tiene 13 años, y en aquel momento no sentí presión respecto a la lactancia materna que yo tampoco pude practicar. Pero con el pequeño (7 años) cuando pedí la pastilla para no tener subida de leche tuve que escuchar de todo hasta que un poco recuperada de una cesárea traumática salió mi genio y dije: la leche materna es muy buena para el niño pero también lo es que su madre esté tranquila y segura con lo que decide y hace asi que ya está!!! Yo tampoco juzgo a los demás porque ser madre me parece muy dificil, aunque maravilloso, y por eso no admito que se metan con mis «métodos» que en efecto es lo que de manera natural siento que debo hacer. Ah y quiero a mis hijos muchísimo y así se lo digo.

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    1. belén 21/01/2015 at 10:59

      Qué ilusión verte por aquí, Ángela! y gracias por compartir tu experiencia…si ya es difícil ser madre no puedo imaginar lo complicado de serlo siendo tan joven como con tu primera hija. Yo creo que hay tantos métodos como madres y tanto como hijos. Lo mismo no funciona para todos igual así que hay que respetar las decisiones de cada madre puesto que ¿quién mejor que ellas conoce a su hijo? Tenemos un café pendiente! muchas cosas que contarnos!!! un besazo

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  3. nuestro cachorro 21/01/2015 at 10:58

    Estoy de acuerdo contigo! Somos los mejores padres para nuestros hijos les demos teta o no..
    Cada familia es un mundo y como tal no hay nada que importe más que los que la forman sean felices, sea como sea y se crie como se crié.un abrazo

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    1. belén 21/01/2015 at 11:04

      Hola! verdad que creer eso anima a seguir siendo mamá cada día? :-))) me ha encantado tu apartado de maternidad mes a mes!!!!! ojalá hubiera hecho algo así a modo de diario…lo leeré con calma! un abrazo con ilusión tremenda de verte por aquí!

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  4. agatakrreras 21/01/2015 at 16:15

    Realmente estamos en una época en que no se leen muchos posts así en la blogosfera, sino todo lo contrario.
    Claro que sí! Cada uno en su casa hace lo que cree mejor y no hay una única manera de hacer las cosas, porque no somos todos iguales.
    A veces las cosas no salen como habíamos planeado pero aprender a improvisar también es de buenos padres ;)
    un abrazo!

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    1. belén 21/01/2015 at 16:23

      Creo que la mayoría de las mamás no somos de libro, Agata, y eso es de agradecer y te quita presión! Mi asignatura pendiente es improvisar más así que me lo apunto! Me ha hecho especial ilusión tu comentario. :-)

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  5. Almu_Across (@Almu_Across) 21/01/2015 at 16:30

    No debes, ni debemos sentirnos culpables por nada.
    Yo sí di pecho, pero tenía claro clarísimo que nunca me iba a suponer ni dolores, ni malestar, ni nada de nada, porque en el momento que así fuese, lo iba a dejar, en un grupo me tacharon de mala madre por no querer «sufrir», no me sentí ofendida, porque para mi eso no es disfrutar de la lactancia ni de mi bebé, no fue así y fue maravillosa, afortunadamente, ahora voy a hacer lo mismo, igualmente te digo, que fue mixta y volverá a serlo, porque yo me sacaa leche y mi chico se la daba en biberones.
    No practiqué colecho, hasta ahora que se viene con nosotros a veces, no portee, y fue a la guardería con menos de un año.
    Ahora sí tengo un fulard, no creo que portee de momento nada más que para dormir dándole el pecho que era algo que me gustaba hacer con Saioa y no sabemos si irá a la guardería
    Por no hablar de mi trabajo y de cuando volví a viajar…. jajajaja
    Un besazo!!!

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    1. belén 21/01/2015 at 16:33

      Lo tuyo y tu trabajo siendo mamá si que tiene que ser una gincana de las de verdad! Me alegra conocer y que me leais otras mamás reales. Enriquece y tranquiliza saber que cada una lo hace a su manera. Saioa y Sira tienen suerte de tener una mami valiente y decidida! Te leo. Un besazo

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  6. Marisa Peral 21/01/2015 at 19:44

    Desde que nacisteis vosotros ha pasado teimpo y las cosas han cambiado mucho, muchísimo.
    Por eso si alguna vez pides consejo me siento tan novata como cuando os tuve a tu hermano y a tí.
    Y es que, a pesar de todos los avances, sigue sin haber una universidad para padres así que, tanto mamás como yayas, seguimos improvisando y adorando a nuestros retoños.
    Bien por todas vosotras y por ser como sois, estupendas mamás.
    Besos a todas.

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  7. Sonia Delgado 22/01/2015 at 10:56

    Hola Belén, leí ayer tu post pero quise comentar con calma hoy y buscar el link del que te iba a hablar. Yo sí di el pecho a Enma, porque quise y sentía la necesidad, aunque me costó un triunfo. Todos a mi alrededor decían que era una aberración no hacerlo, pero he de decir que nadie de esos pro-lactancia me ayudó. No la porteé, porque no supe, aunque me hubiese gustado hacerlo y no he practicado el colecho porque sinceramente no creo en sus beneficios. Me tacharon de desalmada por seguir el método Estivill (light, a nuestra manera pero con firmeza) aunque nos dio excelentes resultados y no dejó a Enma traumatizada.
    No debemos juzgar ni dejar que nos juzguen porque si algo es seguro es que somos los mejores padres para nuestros hijos y, aunque a veces nos equivoquemos, eso no quiere decir que dejemos de criar con apego.
    Te dejo este link del blog de Beatriz Millán, es de junio del 2014 pero lo tengo muy presente por lo que me gustó y lo que me ayudó
    https://madridmartinaandmyself.wordpress.com/2014/06/16/libre-de-juicios/
    Espero que te guste. Me ha encantado el post. Un abrazo
    pd. Pedazo de yaya tienen tus hijos

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    1. belén 22/01/2015 at 13:46

      Hola Sonia, genial el post de Beatriz, no lo había leído. Es cierto que las mujeres somos nuestras peores enemigos. Hay una especie de guerra de madres que no ayuda. Si estuviéramos más unidas y nos apoyásemos como madres lejos de los métodos de crianza que elegimos, seríamos mucho más fuertes y seguras.
      Cierto lo de la pedazo de yaya que tienen mis hijos :-) ella fue el mayor apoyo junto con mi pareja cuando nacieron mis dos pajaritos y lo sigue siendo, aunque ella crea que está desactualizada lo cierto es que ser mamá no se olvida ni se desaprende.

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      1. Marisa Peral 22/01/2015 at 20:48

        Desactualizada no, ahora tenemos acceso a mucha más información que la que yo pude tener, gracias a Dios.
        Lo que si tuve y vosotras también, es una gran intuición y además, un pediatra maravilloso y eso es importantísimo.

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  8. Teresa rey 22/01/2015 at 11:36

    Belen, no puedo estar mas de acuerdo contigo!! yo tampoco he sido de las del apego como el 2.0 lo entiende, de Apego a mi manera soy mucho como tú paso todo el tiempo que puedo con ellos, les ayudo en lo que se dejan, cada uno de los tres es diferente.
    Yo no juzgo a ningún padre cada uno actua de la manera que le parece más adecuada!!
    Enamorada de tu blog!!

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    1. belén 22/01/2015 at 11:45

      Lo que dices es importante…no debemos juzgarnos entre padres. Yo me he sentido juzgada muchas veces por no dar pecho, por llevar a la guarde o por el tipo de crema de culo que le pongo!! jajaja. Me haces ponerme colorada con tu comentario, ya será para menos!!! Un besazo!

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  9. hellomarielou 23/01/2015 at 11:45

    Hello Belén!
    Si te digo la verdad no tengo nada que añadir a tu post, sólo que pienso que tienes toda la razón del mundo. Cada uno es el mejor padre-madre a su manera, y nadie tiene que juzgar a otro ni que faltar al respeto, lo que pasa es que es muy fácil opinar. Cuando somos madres primerizas (como yo) es más complicado supongo, porque opina tu madre, tu suegra, tu tía, la vecina, la enfermera y cada una te dice una cosa diferente y te dan ganas de gritar… auouoiu!!! Cuando ya tienes dos o más, creo que todo eso te resbala un poco más. Yo le di pecho a Hugo, porque podía, quería y a él no le costó, pero no le porteé, ha ido a la guardería al año y medio y al colecho me negué en rotundo, es más, con 4 meses ya dormía en su habitación para susto y pasmo de todos a los que se lo he dicho…que es muy pequeño para dormir solo, que si le pasa algo de noche, que si bla bla, bla bla, pero queríamos que tuviera su espacio y nosotros el nuestro. Con un añito cuando llegaba la hora de dormir, le decíamos «venga Hugo a la cama» y el solito se iba a su habitación y nosotros encantados de que lo tenga tan claro desde pequeñito, ya sabe cual es su espacio.
    Si es que cada madre-padre es diferente y cada niño también, así que hay mil maneras de ser buenos papas, ¿por qué iba a ser entonces una manera mejor que la otra?
    Besotes ;)

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    1. belén 23/01/2015 at 12:24

      Qué campeón Hugo que se va solito a la cama! A mi Amaya me sigue pidiendo que le de la manita para dormirse….sin embargo Mateo cae frito él solito en la cuna….cada uno es un mundo. Incluso hijos de los mismos padres y a cada uno hay que aplicar su «manera» particular. Gracias por venir y compartir! XXX

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      1. hellomarielou 24/01/2015 at 00:13

        Ja ja ja…si que se va solito, pero yo detrás!! Y salgo a la hora por lo menos!
        Gracias a ti ;)

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